11 Jun La visita del Papa
Y tú, ¿a quién has venido a ver: al Papa León XIV o a Bad Bunny?
Estos días, mientras caminaba por las calles de Madrid, reflexionaba al ver a tanta gente con camisetas del Papa y a tanta otra con camisetas de Bad Bunny, como si se tratara de dos mundos distintos…
Pero no. Ambos son líderes, ambos mueven masas, ambos representan una identidad colectiva… Pero solo uno de ellos representa, para nosotros, al Vicario de Cristo en la tierra. Ese Jesús que pasa a nuestro lado, que viene a nuestro encuentro y que tiene Palabras de Vida para cada uno de nosotros.
Estos días, el grupo de jóvenes de Claret Way-Familia Claretiana, compartíamos y reflexionábamos sobre nuestra fe. Me conmueve escuchar a otros jóvenes y ver cómo el Espíritu les habla y les toca profundamente. Surgen palabras como: universalidad de la Iglesia, comunidad, familia, difusión del mensaje del Evangelio… Todo ello les impulsa a romper sus “burbujas” y a influir en la universidad, en sus trabajos, en sus grupos de amigos, en su familia; sin miedo a elegir a Cristo, a venir a ver al Papa en Madrid en lugar de optar por otras propuestas.
Mientras que el ruido del mundo puede distraernos, el Papa León nos propone palabras de Verdad. Nos invita al silencio:
«Para reconocer la voz de Dios, puede ayudarnos, ante todo, el silencio. Creo que es muy importante que cada uno de nosotros desarrolle la capacidad de estar en silencio. Muchas veces vamos con auriculares, con música, con distracciones… y no sabemos estar en silencio».
También nos recuerda que Dios escucha nuestra voz y la conoce bien. Y, en tercer lugar, nos dice que para escuchar la voz de Dios es necesario acoger su Palabra:
«La Palabra de Dios está viva, porque es Cristo, cuya voz sigue resonando en la Iglesia, que es su Cuerpo».
El Papa, al recordar sus años como misionero en Perú, nos anima también a tomar decisiones que orienten nuestra vida:
«¡No tengáis miedo de plantearos una vocación a la vida sacerdotal, a la vida religiosa o a otros servicios en la Iglesia!»
Y añade:
«Si antes dije “no tengáis miedo de pensar en una vocación”, el matrimonio también es una vocación. ¡No tengáis miedo del matrimonio y de formar una familia!»
¡Alzad la mirada!
Menchu Garralón
