13 Nov Gracias por María Patrocinio Giner
GRACIAS POR LA ENTREGA INCONDICIONAL DE LA BEATA MARÍA PATROCINIO GINER GOMIS
Como descubrimos en el lema de este curso, tenemos innumerables motivos para dar GRACIAS. Hoy damos gracias por la entrega hasta las últimas consecuencias de Madre María Patrocinio (María Cinta) Giner Gomis, Misionera Claretiana, quien entregó su vida al Señor pasando por el martirio.
Madre Patrocinio nació en Tortosa (Tarragona) el 4 de enero de 1874, se educó en el Colegio de María Inmaculada de Carcagente, que este año celebra el 150 aniversario de su fundación.
En el año de 1893 hizo su Profesión Solemne, fue destinada a dar clases, principalmente, de catecismo, labores y música, lo cual realizó con dedicación y amor. De ella dicen sus alumnas que tenía carácter enérgico, recta y disciplinada, sin acepción de personas, pero a la vez era sumamente bondadosa, afectiva, dulce, agradable, paciente, sencilla, de enorme serenidad, daba ejemplo con sus palabras y actitudes, de gran delicadeza en el trato con todos.
El ambiente de Cargante en el año 1936 fue de abierta persecución contra la Iglesia, quemando incluso algunas iglesias. Madre Patrocinio fue detenida el 13 de noviembre y fusilada en “El Portichol” (Benifairó de Valldigna-Valencia) de este mismo año. Ante su detención actuó con serenidad y valentía.
El martirio de Madre Patrocinio tiene, como no podía de ser de otro modo, grande paralelismo con el martirio de los cristianos primitivos. Es de sobra conocido que no hay ningún caso en el que algún mártir fuese sentenciado a muerte por haber cometido algún delito y ella no es la excepción, fue condenada a muerte por la sencillísima razón de que “era religiosa”.
En su casa más de una vez había dicho con máxima decisión y sencillez “Señor, si te hace falta una piedrecita para tu pedestal, aquí me tienes”. Murió perdonando a sus verdugos, cuando estaban a punto de matarla les dijo: “Vosotros no sabéis lo que hacéis, algún día os pesará; yo acepto con gozo lo que Dios permite porque me vais a abrir el cielo; ¡desde el cielo rogaré por vosotros! Yo os perdono de todo corazón, no sabéis lo que hacéis.”
María Patrocinio Giner, mujer enamorada de Dios y entregada totalmente a su misión, fue beatificada por San Juan Pablo II el día 11 de marzo de 2001. Que ella interceda por todos nosotros.
