19 Dic BITÁCORA: 1-15 de diciembre de 2024
¡Cuántas personas en estos días irán a ver “las luces de la Navidad”… espectáculos de alumbrado en las ciudades! La luz es inseparable de la Navidad, como la luz de Aquél que vino a darla con su vida y mensaje: Jesús.
Desde nuestra vida cotidiana claretiana queremos también brindar luz en las actividades comunitarias y pastorales, como reflejo de la luz de “la antorcha del Evangelio”, del “fuego misionero”.
La celebración de María Inmaculada como siempre remueve hasta las entrañas nuestras comunidades y su misión. Para caminar “haciendo fácil el mismo camino a los demás”, María es una compañera excelente que siempre anima y una Madre que educa. La Novena nos ha puesto en tonos contemplativos y comprometedores con la “casa común”. En todos nuestros Colegios se ha celebrado con creatividad por varios días con los alumnos, docentes, personal auxiliar, asociaciones de las familias junto con las hermanas y Familia Claretiana. Sin duda, ha sido una ocasión para fortalecer los afectos y las relaciones, en torno a María. En Mater, Madrid, no ha faltado el encuentro con las hermanas de las tres comunidades junto con la Familia Claretiana y amigos, con la Eucaristía y ágape fraterno.
Este año, nuestras celebraciones llevan la herida de tantos hermanos nuestros que están saliendo de las consecuencias de los desastres naturales en el sur de Polonia, en el este de España, sobre todo en Valencia, y en el Norte y Centro de Italia. Nos sentimos profundamente unidos con estas personas para que, así como “queremos gozar de los bienes unas de las otras”, también podamos compartir las preocupaciones, las penas y gestos generosos. En sintonía con ello, se han puesto en marcha varios mercadillos y presupuestos solidarios, regalos ecológicos, de comercio justo…
Y vamos camino a la Navidad… todavía con tonos del Adviento y ya cantando villancicos, preparándonos al inicio del Año Santo 2025, a peregrinar en la esperanza por los senderos de reconciliación, perdón, agradecimientos y gratitud, solidaridad y júbilo para cada hogar y cada corazón. Sobre todo para el migrante, el excluido, el desesperanzado, el pobre. Nos alegramos además de que será un año jubilar de 150 Años de la comunidad y colegio de Carcaixent.
¡Ven, Señor, a nuestros caminos! ¡Enséñanos Tus sendas!
