21 Nov ECO: domingo 23 de noviembre de 2025
Evangelio de Lucas 23,35-43:
“El pueblo estaba mirando, pero los magistrados le hacían muecas diciendo: «A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido». Se burlaban de él también los soldados, que se acercaban y le ofrecían vinagre, diciendo: «Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo».
Había también por encima de él un letrero: «Este es el rey de los judíos». Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo: «¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros». Pero el otro, respondiéndole e increpándolo, le decía: «¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condena? Nosotros, en verdad, lo estamos justamente, porque recibimos el justo pago de lo que hicimos; en cambio, este no ha hecho nada malo». Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino».
Jesús le dijo: «En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso».
Comentario:
“ESTE NO HA HECHO NADA MALO…”
Al leer este domingo de Jesucristo Rey el evangelio ha resonado en mi interior la expresión “Este no ha hecho nada malo” … Si contemplamos la vida de Jesús, su recorrido por este mundo, al lado de hombres y mujeres que vivieron, comieron, caminaron, rieron y lloraron con él, que recobraron su dignidad, pudieron fácilmente decir… “Este no ha hecho nada malo…”
Todo lo contrario, Jesús paso haciendo el bien a cada persona que estaba a su lado, en cada gesto y signo de vida, el bien y la felicidad del ser humano es primordial para él, como testimonio de ello, los cuatro Evangelios reflejaron esa relación de Jesús con sus prójimos.
Nosotros como discípulos y seguidores del Maestro, de nuestro Rey, estamos llamados a “hacer el bien” como él lo hizo. Somos mujeres y hombres comprometidos con el Reino, con la vida y dignidad de cada ser humano, buscando lo mejor de cada uno al servicio de los demás. Podemos ser “reyes” en la vida cotidiana desde la entrega a los demás, haciendo el bien y pasando por la vida de los demás dejando nuestra huella de servicio y amor, al estilo del Supremo Rey, Jesús.
Dedica un espacio de tu tiempo a acompañar alguna persona que lo necesite… ¡Animo Jesús te espera en un hermano/a!
¡Señor, ayúdame a ser una persona de bien para todos aquellos que me rodean!
María de la Cruz Granados Varo
Misionera Claretiana
Canción: Rey de Reyes – Salomé Arricibita
