ECO: domingo 16 de febrero de 2025

ECO-Domingo-16-de-febrero-de-2025-p

ECO: domingo 16 de febrero de 2025

Evangelio de Lucas 6, 17. 20-26:

En aquel tiempo, Jesús bajó del monte con los Doce, se paró en una llanura con un grupo grande de discípulos y una gran muchedumbre del pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón.

Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les decía:

«Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.
Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.
Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.
Bienaventurados vosotros cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre.
Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas.
Pero ¡ay de vosotros, los ricos, porque ya habéis recibido vuestro consuelo!
¡Ay de vosotros, los que estáis saciados, porque tendréis hambre!
¡Ay de los que ahora reís, porque haréis duelo y lloraréis!
¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros!
Eso es lo que vuestros padres hacían con los falsos profetas». 

 

Comentario:

¿Bienaventurados? ¿Es cierto? 

¡Sí, es cierto! 

Son bienaventurados los que no cuentan nada en la sociedad, los marginados, los que sufren. Este texto del Evangelio de Lucas pone en crisis porque los mensajes que recibimos cada día expresan todo lo contrario: los bienaventurados son los ricos, los que cuentan en la sociedad, los que tienen poder. Jesús, proclama otro poder, otro reino, el del AMOR. Cuando me encuentro en un momento de mi vida difícil, oscuro, sin esperanza entonces tengo que estar cierto que yo también estoy en el elenco de los bienaventurados y que con el poder del Amor puedo decir: Mi vida tiene sentido, puedo hacer algo para hacer fácil el camino a los demás, no todo está perdido. 

El mundo de las bienaventuranzas nos impulsa a confiar en un Dios que ha resucitado a Jesús de entre los muertos y, por eso mismo, a cada uno de nosotros nos resucita y resucitará. Pero a ese Dios ya sabemos dónde debemos buscarlo: no en la apariencia del poder de este mundo, sino en el mundo de los pobres, de los que lloran, de los afligidos y de los que son perseguidos a causa de la justicia: ahí es donde está el Dios de vida, el Dios de la resurrección. 

¿Y tú te sientes bienaventurado? ¿Eres feliz? 

Maria Rita Lovecchio
Misionera Claretiana

Canción: 

Bienaventurados (Primera Fe) 

https://youtu.be/UU4jEnbAEtY?si=277qt7VwpqWGrAWa