14 Sep ECO: domingo 14 de septiembre de 2025
Evangelio según San Juan 3,13-17
En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna.
Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios».
EL AMOR DESBORDANTE DE DIOS
Reflexión:
En el evangelio de este domingo encontramos un paralelismo entre Moisés y Jesús. Moisés intercede para que Dios perdone al pueblo de Israel que han pecado contra Él. Dios le dice a Moisés que erija una serpiente y que aquel que la mire quedará curado.
Jesús se compara a si mismo con esta imagen. Él, al igual que la serpiente en el desierto, será levantado en la cruz y su muerte liberará a toda la humanidad del pecado, dándonos la vida eterna.
Tanto nos ama Dios que se hace uno con nosotros, envío a su único Hijo para salvar nuestra humanidad caída por el pecado. Jesús se anonadó para darnos la libertad, se entregó por amor y muere en la cruz para la redención del ser humano. En esta entrega de amor nos muestra su infinita misericordia. La cruz es símbolo de nuestra salvación.
En el camino de la vida encontraremos dolor y sufrimiento. Cristo continúa sufriendo en su cuerpo, la Iglesia y nos invita a cargar nuestra cruz de cada día y seguirlo. (cf.Lc. 9,23). Nos invita a caminar con Él y hacer nuestro el sufrimiento de los pobres, los abandonados, los que sufren injusticias.
En nuestro camino de fe, solo podemos alabar y agradecer a Dios por todo el bien que hemos recibido en Cristo Jesús pasando por su muerte en cruz. Con el corazón agradecido demos gracias por este amor gratuito, desbordante.
¿De qué manera puedo hoy dar gracias a Dios por todo el bien recibido en Cristo Jesús? ¿Cómo colaboró en la misión de construir el Reino de Dios en este mundo donde el dolor y el sufrimiento sigue estando presente?
Claudia Ortega, rmi
