Jubileo de educadores

20-11-2025-jubileo-profes

Jubileo de educadores

«Somos como compañeros cuya escuela está en la tierra y la cátedra en el cielo».
Con estas palabras el papa León cerró su homilía al final del Jubileo del mundo educativo, celebrado en Roma del 30 de octubre al 1 de noviembre. 

Representantes de nuestros centros educativos de Ciampino, Carcagente, Zafra, Pola de Laviana y Madrid, junto al Equipo de Titularidad y las Misioneras Claretianas, participamos con mucha ilusión en el programa preparado para este Jubileo, sintiéndonos acogidos con cariño por las hermanas de las comunidades de Roma. 

Durante el congreso “Constelaciones del mundo educativo”, tuvimos la oportunidad de reflexionar, a través de experiencias internacionales, sobre cómo el mundo educativo forma una gran red en la que juntos trazamos el rumbo. La unidad, decíamos, será nuestra fuerza profética. 

En la Plaza de San Pedro vivimos uno de los momentos más esperados: la audiencia con el Papa. Nos recordó cuatro pilares de la misión como educadores: la interioridad, ese encuentro profundo donde el corazón habla al corazón; la unidad, que solo encontramos en Cristo; el amor al transmitir el saber; y la alegría, porque —como dijo el papa León— los verdaderos educadores enseñan con una sonrisa. 

Junto a tantos otros educadores venidos de diferentes lugares del mundo, atravesamos la Puerta Santa y profesamos nuestra fe ante la tumba del apóstol Pedro, con emoción y profunda oración, llevando en el corazón las realidades de nuestros centros educativos. 

Cerramos estos días participando en la Eucaristía de la Solemnidad de Todos los Santos, en la que fue proclamado doctor de la Iglesia, John Henry Newman. El papa León nos animó a hacer de nuestros centros verdaderos laboratorios de esperanza. 

Han sido días llenos de fe, fraternidad y encuentro, en una Roma que este año, más que nunca, nos recuerda que somos Iglesia. 

Al finalizar el encuentro nuestros educadores tuvieron la oportunidad de conocer la comunidad de la Curia General, las hermanas nos acogieron con alegría, en la capilla agradecimos al Señor todo lo vivido.