27 Abr Tiempo de Pascua: CARIDAD
El Señor es mi pastor, nada me falta.
(Cf. Salmo 23.)
Cuando nos sentimos sostenidos por un Amor que nunca falla, caminamos libres y con esperanza, amando al modo de Jesús.
No son las leyes, ni las fronteras, ni las armas más potentes, lo que da seguridad a nuestros pueblos. Es el amor de Cristo, quien nos impulsa a amar a nuestro prójimo y nos hace hermanos y hermanas, miembros de la misma familia humana.
Gracias porque la caridad nos hace amarnos los unos a los otros.
Decía Claret:
“Convencidísimo, de la utilidad y necesidad del amor para ser un buen Misionero, traté de buscar ese tesoro escondido, aunque fuera preciso venderlo todo para hacerme con él” (Aut. 442)
