23 Mar LA GRACIA DE LA VIDA
Llegamos a la quinta y última semana de Cuaresma con un tema apasionante lleno de amor, de vida: la resurrección de Lázaro el amigo de Jesús.
El camino cuaresmal que estamos viviendo es un tiempo de esperanza, porque es un tiempo de transformación, es el paso de la muerte a la vida, de las tinieblas a la luz, de la culpa a la liberación. Dios transforma nuestras muertes con la GRACIA de la vida, manifestando su VIDA.
Con la resurrección de Lázaro el evangelio de Juan nos está mostrando el rostro misericordioso de Dios, que no es indiferente ante el sufrimiento humano, ni a la muerte, siente dolor por nuestras caídas, por nuestras faltas y pecados y nos da su GRACIA para vivir la vida.
No debemos tener miedo a la muerte porque Dios es un Dios de vivos y quiere la vida de los seres humanos. Cuando Jesús afirma que Él es la Resurrección y la Vida no solo está afirmando que es Vida después de la muerte, sino Vida en abundancia para la vida terrena de todos los seres humanos porque nuestra resurrección empieza aquí y ahora. A nosotros igual que a Lázaro nos dice sal fuera, nos llama para que déjanos atrás nuestras mala acciones y nos quitemos las máscaras.
Jesús al confesar que Él es la Resurrección y la Vida proclama que la muerte no tiene la última palabra, no es el final del camino. El evangelio pone en su boca: “el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá y el que está vivo y cree en mí no morirá para siempre”
Demos gracias a Dios por la vida, por la Gracia de la vida
