24 Abr ECO: domingo 26 de abril
Juan 10, 1 – 10
«En verdad les digo: el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino que salta por algún otro lado, ése es un ladrón y un salteador. El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. El cuidador le abre y las ovejas escuchan su voz; llama por su nombre a cada una de sus ovejas y las saca fuera.
Cuando ha sacado todas sus ovejas, empieza a caminar delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz. A otro no lo seguirían, sino que huirían de él, porque no conocen la voz de los extraños.
Jesús usó esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería decir. Jesús, pues, tomó de nuevo la palabra:
En verdad les digo que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido eran ladrones y malhechores, y las ovejas no les hicieron caso. Yo soy la puerta: el que entre por mí estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará alimento. El ladrón sólo viene a robar, matar y destruir, mientras que Yo soy la puerta: el que entre por mí estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará alimento. «
¡JESUS RESUCITADO CAMINA DELANTE DE TI!
¡ÁNIMO!
Soy una mujer muy afortunada, porque puedo escuchar la Voz de Dios que da sentido a mi existencia, a través de las personas, de la naturaleza, de las situaciones cotidianas y de su Palabra.
Es una voz que resuena en lo profundo de mi corazón, solo tengo que estar atenta para percibirla. Es la Presencia del Dios, que se ha hecho de mi misma naturaleza humana, es Jesús Resucitado, que me llama por mi nombre, porque me conoce y me ama tal y como soy.
Él es quien me invita cada mañana, al despertar, a ponerme en camino, a salir de mi para descubrir su rostro vivo en cada ser humano, en mis hermanas de comunidad, en mis vecinos, en las personas que encuentro por la calle…
El es mi Pastor, mi Maestro, mi Amigo Fiel, mi Compañero inseparable, el Amor de mi vida, quien camina delante de mí, vaya donde vaya, fortaleciéndome si me siento cansada, iluminándome cuando se hace de noche, alentándome cuando me acecha el miedo.
¡Él es la Puerta y el Alimento que me conduce a la Vida en plenitud!
¡Atrévete a dejar que Jesús sea tu Pastor!
¡Déjale que camine delante de ti!
¡Si alguna vez no sabes qué hacer, escucha su voz y háblale como le hablarías a tu mejor amigo!
Isabel Guillén Sánchez
